Para moverse rápido por
la ciudad aunque ¡ojo con las elevadas
tarifas!. Mejor si se cogen entre varios,
y si puedes no te pierdas la experiencia
de montar en un black Cab, aunque sea
para una carrera corta.
Los Black Cabs
Son los clásicos taxis
negros símbolo de la ciudad. Elegantes
y señoriales, han caido también al empuje
de la publicidad y han perdido eses aspecto
negro brillante inmaculado de antaño.
Para
saber si están libre hay que fijarse en
que esté encendida la luz amarilla de
la parte superior del parabrisas. Para
llamarlos basta con levantar el brazo.
Las tarifas son un cargo
mínimo de 2,2 Libras con incremento de
20 p. cada 219 metros. No hay cargos extra
por número de pasajeros o por equipaje,
pero la tarifa nocturna es algo mayor.
En zonas de ocio como
el Soho, a altas horas de la noche ( a
partir de las 11 pm) puede ser difícil
encontrar taxi.
Es aconsejable llamar a todos los taxis,
aunque no tengan la luz de libre ya que
algunos taxistas se mantienen como “ocupados”
sin estarlo para seleccionar al cliente.
Los Minicabs
Los Minicabs son un mundo
aparte. Son más baratos que sus hermanos
Black Cab pero no disponen de taximetro
por lo que hay que negociar el precio
antes de montarse. El regateo debe ser
muy a la baja ya que los conductores empiezan
muy alto. No te importe incluso rechazar
un taxi cuyo precio final te parezca excesivo.
Según la Ley que los
regula no pueden ser cogidos por la calle
sino que hay que llamarlos por teléfono
o dirigirse a alguna oficina de Minicabs,
que se encuentran en todas las principales
calles.
Cuidado con los minicabs
sin licencia, que son muy propicios para
sufrir asaltos o robos.
Para las mujeres existe
un servicio especial nocturno llamado
Ladycabs que opera con conductoras y cuyo
teléfono es el +44 (020) 7254 3501).
Hay incluso taxis especiales
para público gay, los Freedom Cars, aunque
son realmente innecesarios porque no hay
homofobia en las demás compañías.
Enlaces: Transportes
de Londres: www.tfl.gov.uk/pco/