Maravilloso prodigio arquitectónico
y centro histórico y espiritual británico,
es una de las mayores catedrales del mundo,
y uno de los elementos característicos del
“skyline” londinense.
Aunque la visita no es
gratuita merece la pena conocer uno de los
puntos con más historia de la ciudad. No
en vano, decenas de bodas reales, cumpleaños,
funerales o celebraciones de fin de guerra
han tenido lugar entre sus paredes.
Milagrósamente salvada del bombardeo alemás
de la II Guerra Mundial, contienes una excelente
colección artística desde el medievo hasta
la época victoriana.
Nos encanta subir a la
cúpula desde dónde se divisa
una hermosa imagen de la ciudad. Subir es
toda una aventura: 560 peldaños en
un estrecho pasillo, ideal si se va con
niños. La subida dura una media hora,
así que ánimo. Las fotos desde
arriba hacen que merezca la pena
Dirección: Ludgate Hill,
EC4
Horario: De lunes a sábado 08:30-16:00
Entrada: £8 adultos, £3.50 niños menores
de 16.
Metro cercano: St Pauls