Maravillosa colección de retratos con toda clase de nobles, reyes, y otros personajes históricos representados. Deleitará a los amantes de los trajes de época y de la antropología.
Fue fundada en 1856 con el espíritu victoriano del idealismo y la educación a través del ejemplo; el objetivo de la colección era reunir retratos de los grandes y poderosos de Gran Bretaña para que inspiraran a otros.
La colección incluye fotografías y pinturas, además de caricaturas, dibujos y esculturas. La National Portrait Gallery alberga, entre otros retratos famosos, el Retrato Chandos, posiblemente la imagen más conocida de William Shakespeare.
En cualquier rincón del museo estarás siendo observado. Merece mucho la pena la sala de retratos de los Tudor , una auténtica curiosidad.
Si tienes poco tiempo céntrate en las salas inferior y superior, ya que en las intermedias hay una interminable sucesión de retratos de primeros ministros. La planta superior te permitirá además contemplar una preciosa vista sobre Londres.